¿Eres joven y quieres iniciar tu negocio?, entra al programa Incubación en Línea
¿Eres joven y quieres iniciar tu negocio?, entra al programa Incubación en Línea
marzo 27, 2018
Fishtown, app para una pesca y acuicultura sustentables
Fishtown, app para una pesca y acuicultura sustentables
marzo 28, 2018

¿Cómo prevenir la violencia en noviazgos adolescentes?

¿Cómo prevenir la violencia en noviazgos adolescentes?

El noviazgo es una etapa en que los individuos comparten sentimientos y emociones. Puede ser una de las experiencias más agradables y esencial para la conformación de relaciones de pareja. Lamentablemente, hay quienes viven una situación contraria: la violencia representa un problema de salud pública que no es ajeno a las relaciones de noviazgo en adolescentes.

De acuerdo a los resultados de la Encuesta Nacional sobre Violencia en el Noviazgo (Envin) de 2007, desarrollada por el Inegi; el 75 por ciento de los jóvenes mexicanos sufrió episodios de violencia al menos una vez durante el noviazgo.

De acuerdo con Gabriela Josefina Saldívar Hernández, investigadora del INPRFM, la mayoría de las investigaciones sobre violencia, hasta hace diez años, se había enfocado en las relaciones de pareja en jóvenes adultos; sin embargo, el  mexicano promedio empieza las primeras relaciones de pareja y su vida sexual entre los 15 y 16 años, aunque existe un 3 por ciento que comienza desde los 13 años.

Por lo anterior, dijo estar enfocada a explorar las relaciones de pareja en jóvenes de secundaria y bachillerato, y diseñar modelos de intervención para promover las relaciones interpersonales sanas e informar las consecuencias de aquellas que son violentas en cualquiera de sus formas.

María del Pilar González Flores, doctora en educación e investigadora de la Universidad Veracruzana (UV), una posible explicación al fenómeno es la dificultad que tienen los adolescentes para reconocer que son víctimas de maltrato y la falta de habilidades para establecer una comunicación exitosa y manejar conflictos.

“Los adolescentes, e incluso los adultos, no percibimos como violencia actos que son en realidad violentos. Para un joven de secundaria, las agresiones pueden parecerle normal quizá porque lo ha visto con cierta frecuencia en casa y piensa que es natural que haya gritos o golpes”, dice.

Si bien señala que de siete mil estudiantes entrevistados, un 78 por ciento señaló tener una relación sana, también el 60 por ciento señaló haber experimentado alguna forma de violencia y un 49.9 por ciento dijo haber sido víctima de violencia de mayor intensidad.

Formas de violencia en noviazgos jóvenes

Entre las principales maneras de ejercer violencia en los adolescentes se encuentran:

Celos, aunque algunos los consideran como muestras de cariño (34.2 por ciento aceptó como forma de su relación las actitudes cariñosas, promesas y reconciliación después de un acto violento).

Relaciones sexuales forzadas alrededor de 2.8 por ciento de los jóvenes de secundaria que están en una relación de noviazgo son obligados por su pareja a tener relaciones sexuales, mientras que en bachillerato lo es 1.5 por ciento.

Violencia física se manifiesta en 18 por ciento de las relaciones de bachillerato y generalmente es mediante:

  • patadas o mordidas (24.6 por ciento)
  • bofetadas (más de 13.6 por ciento)
  • ahogamiento (2.7 por ciento)
  • palizas por parte del novio (1.7 por ciento)
  • cortes o contusiones graves (uno por ciento)
  • rotura de nariz o de un hueso (0.8 por ciento)
  • actos que requirieron de hospitalización (0.7 por ciento)

La violencia en el noviazgo adolescente es un acto recurrente y cíclico. “Más que un círculo de violencia, es una espiral ascendente, porque va en aumento”, señaló la especialista.

Tipo de agresión más frecuente

La violencia en el noviazgo en edades tempranas genera estragos importantes en la salud y el desarrollo social de la víctima, que pueden perdurar durante toda la vida. Las primeras manifestaciones, señala Gabriela Saldívar, recaen en la salud mental; la ansiedad se muestra como el principal reflejo de los individuos que cursan con una relación violenta, misma que se manifiesta de forma distinta en cada género.

En las mujeres es característica la sintomatología depresiva, las autolesiones y pensamientos suicidas, mientras que en los varones esta angustia se manifiesta con actitudes agresivas, el consumo excesivo de alcohol y otros tipos de drogas.

De acuerdo con la investigadora del INPRFM, el tipo de violencia que predomina en las relaciones de los adolescentes es la psicológica. (76 por ciento de los jóvenes mexicanos ha sido víctima de agresión psicológica en sus relaciones; 15.5 por ciento ha experimentado violencia física; y 16.5 por ciento de las mujeres ha sido víctima de violencia sexual).

Las mujeres que ejercen violencia psicológica lo hacen a través de la crítica, el control y el menosprecio hacia los hombres.

Los hombres ejercen violencia psicológica mediante actitudes de intimidación. “Por poner un ejemplo, en los varones es común que pongan apodos a las chicas, les dicen que no son guapas o que les están haciendo el favor al salir con ellas. Las chicas aplican el desaire, se burlan de la masculinidad del joven”, explica.

Gabriela Saldívar refiere que aun cuando la violencia de tipo psicológica predomina, en los jóvenes de preparatoria o bachillerato este patrón cambia, siendo la violencia sexual el tipo de agresión más frecuente.

Las víctimas de violencia, indican especialistas, tienen más probabilidades de tener un rendimiento académico bajo o desertar de la escuela, desarrollar trastornos mentales, problemas de salud sexual y reproductivos, por ejemplo, embarazos involuntarios, infecciones de transmisión sexual. A largo plazo, estos individuos podrían desarrollar enfermedades no transmisibles como cáncer o enfermedades cardiovasculares.

La familia, un modelo de conducta

Si bien existen diversos factores psicológicos, sociales y culturales implícitos en la problemática, Gabriela Josefina Saldívar Hernández explica que la violencia en la familia durante la infancia y la adolescencia temprana (entre los 10 y 16 años de edad) juega un papel importante en ejercer o recibir violencia durante el noviazgo.

Un estudio realizado por la especialista en psicología sexual y ambiental en la Ciudad de México, reveló que 55 por ciento de las mujeres que participaron en la investigación fueron víctimas de violencia en el noviazgo, 56 por ciento ha perpetrado y 50 por ciento está en una relación de violencia recíproca.

¿Cómo prevenir la violencia en el noviazgo?

En el INPRFM, Gabriela Saldívar Hernández desarrolló un programa de prevención e intervención de violencia en el noviazgo en adolescentes (en proceso de publicación), la iniciativa derivó de un proyecto de investigación en el que participaron más de 800 jóvenes de secundarias ubicadas en la Ciudad de México.

La propuesta consiste en un manual que permite identificar puntos específicos para abordar la problemática en estudiantes de secundaria. Consta de ocho módulos entrelazados que abarcan desde la sensibilización de género, cómo identificar la violencia en sus relaciones personales de pareja, el desarrollo de habilidades sociales como una comunicación asertiva, empatía, negociación, respeto, regulación de emociones, por ejemplo.

Para la doctora Saldívar Hernández, la idealización del amor en los adolescentes es un factor modificable que también debe abordarse, porque es en esta etapa cuando se reconoce la estructura de los roles de género tradicionales.

“Tenemos que empezar a desmontar la construcción del amor que se ha generado: hay mujeres que piensan que no valen nada sin un hombre en su vida, se tiene miedo a la desolación que la propia sociedad nos orilla a sentir como mujer. Los hombres son demasiado protectores, posesivos y tienen la idea de que ellos deben proveer en la relación; y si una chica los deja, es un drama para su masculinidad. Debemos fomentar en los adolescentes la autonomía, la independencia, y dejar de lado el apego dañino, la posesión, los celos”, explica.

El ideal de la especialista es la creación de un programa académico que fomente en las materias los componentes autoestima, resiliencia, empatía, por ejemplo, y prevenir problemas que afectan la salud mental de los adolescentes. “Hacer pequeños ejercicios dentro de las materias académicas y enseñar a los alumnos que la violencia no es buena en ningún ámbito de la vida. La escuela es un buen lugar para trabajar estas problemáticas, pero también es responsabilidad de la comunidad y de la familia”, agrega.

Intervención escolar

Las especialistas coinciden en la importancia de crear, desde las instituciones educativas, herramientas para el abordaje temprano de la violencia, ya que es el lugar donde un porcentaje importante de adolescentes pasa el mayor tiempo del día y también donde se establecen las primeras relaciones interpersonales.

Actualmente, dice Sosa Rubí, no se han diseñado y desarrollado programas de prevención de violencia en el noviazgo que provean herramientas dirigidas a jóvenes de nivel secundaria y preparatoria implementados a escala nacional. Para la especialista en economía de la salud, las intervenciones durante la secundaria y los primeros años de bachillerato representan un área de oportunidad para reducir la violencia durante el noviazgo y, por ende, para modificar patrones de conducta en sus relaciones de pareja futuras. “Abordar el problema en etapas tempranas a través del currículo del programa de estudios de los jóvenes es la mejor estrategia para la prevención de la violencia en el noviazgo”, comparte.

Por su parte, Gabriela Saldívar Hernández apuesta por un abordaje más temprano, la educación primaria. Y es que de acuerdo con investigaciones realizadas por la especialista, hay quienes experimentan el primer noviazgo a los 10 años.

Relaciones sanas

Las investigaciones que realiza actualmente María del Pilar González Flores y colaboradores tienen como objetivo explorar las relaciones sanas, con la idea de conocer sus características y desarrollar herramientas para hacer ver a los adolescentes que es posible tener una relación sana y, al mismo tiempo, satisfactoria.

Con información de Agencia Informativa Conacyt por Carmen Báez

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *